Soluciones
Ofrezca a sus inversores un onboarding impecable y un área privada exclusiva para gestionar su cartera, mientras su equipo controla cada operación y cada alta desde un potente middle office. Una sola solución, de extremo a extremo.
Del primer contacto a la primera operación, sin papel ni esperas
Peakline guía al inversor por un proceso retomable que cubre los cuatro escenarios habituales: persona física individual o con varios titulares, titular menor de edad y persona jurídica. Si el proceso se interrumpe, el inversor recibe un enlace automático para continuar donde lo dejó.
Autonomía total para el cliente, sin llamadas ni desplazamientos
Una vez registrado, el inversor accede con su NIF/NIE y contraseña a un espacio personalizado donde consulta su posición, opera y mantiene sus datos actualizados. Los cambios que requieren validación quedan pendientes en BackOffice hasta que el equipo los aprueba.
Cumple con tus obligaciones de información sin gestionar envíos manualmente
Los informes que la gestora debe entregar periódicamente a sus inversores se publican directamente en el Área Privada del cliente. Son generados por la herramienta de administración del fondo y Peakline los pone a disposición del inversor de forma organizada y segura.
Análisis automático de cada nuevo inversor sin salir de la plataforma
Peakline se integra vía API con su proveedor de información de PBC. Cada nuevo alta se analiza automáticamente y el resultado aparece en la ficha del interviniente antes de que el equipo proceda al bastanteo.
Una única herramienta para gestionar, validar y comunicar a la administración
El BackOffice de Peakline centraliza la operativa diaria de la gestora. Intervinientes, cuentas y operaciones siguen un flujo de estados que garantiza que nada llega al administrador sin pasar el bastanteo.
Toda la documentación validada antes de enviar a la administración
Cada interviniente, cuenta y operación tiene su propia pestaña de bastanteo. El equipo revisa y valida los documentos directamente en la plataforma —sin abrir otras ventanas— y el flujo solo avanza cuando todo está en orden.